-p-1600.png)
Durante años, Open Finance fue una conversación asociada a innovación, transformación digital y evolución del ecosistema financiero. Hoy en Chile, esa conversación ha entrado en una nueva etapa.
La entrada en vigor de la Ley Fintech y el desarrollo del Sistema de Finanzas Abiertas (SFA) están redefiniendo las reglas del sector. El intercambio seguro de datos financieros, la interoperabilidad entre entidades y la gestión del consentimiento de los usuarios dejan de ser iniciativas voluntarias para convertirse en capacidades obligatorias para una parte relevante de la industria.
Sin embargo, el verdadero desafío no está únicamente en el cumplimiento regulatorio. Desde Nuek afirman que la pregunta que hoy se hacen bancos, entidades financieras, emisores, cooperativas y otros actores es cómo convertir esta nueva obligación en una ventaja competitiva.
Del cumplimiento a la capacidad de negocio
La historia reciente de la industria financiera demuestra que las organizaciones que mejor aprovechan los cambios regulatorios son aquellas capaces de transformarlos en oportunidades de crecimiento.
“Open Finance representa precisamente eso. Además de facilitar el intercambio seguro de información financiera entre diferentes actores, abre la puerta a nuevas experiencias digitales, modelos avanzados de análisis de datos, servicios financieros embebidos y nuevas formas de colaboración entre entidades. Chile se encuentra en una posición privilegiada para liderar esta evolución. La combinación de un marco regulatorio avanzado, una alta digitalización financiera y un ecosistema cada vez más abierto convierte al país en uno de los mercados más relevantes de la región para el desarrollo de Open Finance”, destacan desde Nuek.
No es casualidad que el 76% de los usuarios chilenos ya opere simultáneamente con múltiples entidades y servicios financieros, situando al país como líder regional en multibancarización.
Una plataforma diseñada para operar Open Finance
Para responder a este desafío, Nuek ha desarrollado Open Core, una plataforma diseñada para ayudar a bancos, emisores, cooperativas, aseguradoras, administradores de fondos y otros actores regulados a operar Open Finance de forma segura, eficiente y alineada con los nuevos requisitos del mercado.
En el centro de esta transformación no está la tecnología por sí misma, sino la capacidad de las organizaciones de colaborar para ofrecer mejores experiencias a sus clientes.
“La exposición y el consumo de APIs no son un fin, sino el mecanismo que permite esa colaboración. Sobre esta base, se vuelve esencial gestionar el consentimiento de los usuarios, asegurar la trazabilidad de las operaciones, establecer modelos sólidos de gobernanza del dato y cumplir con los requisitos regulatorios sin tener que construir toda esta complejidad desde cero. Esto permite que las entidades se concentren en crear valor y aprovechar las nuevas oportunidades del ecosistema abierto”, aseguran.
Open Core integra estas capacidades en una única plataforma, permitiendo compartir y consumir datos financieros, habilitar nuevos flujos de pago, automatizar procesos de reporting regulatorio y operar bajo estándares avanzados de seguridad e interoperabilidad como FAPI 2.0 y OpenID Connect (OIDC).
Más allá del cumplimiento
El potencial de Open Finance va más allá de responder a una exigencia regulatoria.
La plataforma Open Core ha sido concebida para ayudar a las organizaciones a construir nuevos modelos de negocio basados en datos, pagos y colaboración entre actores del ecosistema.
La evolución del comportamiento de los usuarios refuerza esta tendencia. Hoy, el 63,3% de los chilenos ya realiza acciones financieras con entidades no financieras, mientras que una parte creciente de la población interactúa con servicios integrados en plataformas digitales, aplicaciones de comercio electrónico o ecosistemas de movilidad.
Además, uno de cada cinco consumidores en Latinoamérica afirma estar dispuesto a compartir sus datos a cambio de mejores productos y servicios financieros. Estos cambios reflejan una realidad cada vez más evidente: las fronteras tradicionales del sector financiero son más difusas y la capacidad de conectar datos, servicios y experiencias será determinante para competir en los próximos años.
Preparados para la siguiente etapa
Con más de 14 años de experiencia trabajando en Open Finance y presencia en más de 20 países, Nuek considera que la industria financiera se encuentra ante uno de los cambios más relevantes de los últimos años.
“La conversación ya no gira en torno a si Open Finance ocurrirá o cuándo ocurrirá, sino en la capacidad de cada organización para convertir esta nueva infraestructura financiera en una ventaja competitiva sostenible”, puntualizan.