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De acuerdo a Enrique Álvarez - Deputy Director en Nuek, Open Finance ha evolucionado durante años en entornos poco regulados y fragmentados. No obstante, hoy se perciben cambios para convertirlo en una conversación estratégica para la industria financiera.
"El cambio hoy es estructural. Los modelos de acceso a datos financieros demostraron el potencial del dato para crear nuevos servicios y mejorar la experiencia de usuario, pero también evidenciaron sus límites: baja trazabilidad, falta de seguridad y ausencia de reglas claras. La regulación incluida la nueva Ley de Protección de Datos en Chile- está creando las bases para que el ecosistema escale de forma más segura e interoperable. Open Finance empieza a consolidarse como una capacidad estratégica para innovar y construir nuevos modelos financieros”, comenta el especialista.
De la regulación a la práctica hay un camino, y muchas veces no es sencillo. ¿Dónde aparecen hoy las principales fricciones al pasar de la teoría a la ejecución?
La primera preocupación de las entidades tiene que ver con la necesidad de cumplir con la regulación. En este sentido, las fricciones aparecen cuando las instituciones descubren que operar Open Finance implica coordinar seguridad, consentimientos, APIs y cumplimiento regulatorio de manera integrada. El reto no es conceptual, sino operativo. Muchas entidades intentan resolverlo con herramientas aisladas que cubren necesidades puntuales, pero no permiten operar Open Finance de forma escalable. Ahí es donde actúa Open Core, una infraestructura modular que unifica capacidades para compartir datos y ejecutar Open Finance sobre una arquitectura preparada para escalar.
Las entidades deben darse cuenta de que cumplir es el mínimo, pero el gran reto es definir cuál será la estrategia global y centrarse en la aportación de valor que este nuevo escenario trae para las entidades a nivel de generación de nuevo negocio, conocer mejor al cliente y personalizar su oferta, colaborar con terceros, etc.
Mientras algunos mercados siguen definiendo sus marcos regulatorios, otros avanzan hacia modelos más interoperables. ¿Qué señales internacionales te parecen más relevantes y hacia dónde evoluciona Open Finance?
La señal más clara es que los países que avanzan más rápido entienden Open Finance como una infraestructura común. En Europa ya se lanzó la PSD2 en 2015, las nuevas regulaciones son más completas e incorporan el aprendizaje del mercado en los últimos años. Brasil demostró que, cuando existen estándares claros e interoperabilidad, el ecosistema escala con mayor velocidad. Chile avanza en esa dirección (Norma 514), mientras Colombia (Decreto 0368) y Perú aceleran para no quedarse atrás. La evolución apunta hacia ecosistemas donde compartir datos e iniciar pagos será tan natural como procesar una transferencia.
En un entorno cada vez más complejo, ¿qué capacidades tecnológicas necesitan hoy las organizaciones para operar Open Finance de forma escalable?
Las entidades financieras necesitan apoyarse 'en partners que les brinden una infraestructura capaz de operar Open Finance de extremo a extremo, integrando seguridad, trazabilidad, consentimientos y APIs bajo una misma lógica operativa. El reto ya no es incorporar más herramientas aisladas, sino ser capaz de trabajar con un ecosistema de soluciones propias y de terceros de un modo ordenado. Esa es la función de Open Core: unificar las capacidades necesarias para ejecutar Open Finance sobre una única capa y acelerar nuevos modelos de negocio.
Con la entrada en vigor de nuevas regulaciones, ¿qué diferenciará a las organizaciones que conviertan Open Finance en una ventaja competitiva frente a las que solo se limiten a cumplir?
La diferencia no estará en quién cumplió antes la regulación, sino en quién consiguió transformar Open Finance en una capacidad real de innovación. Quienes adopten una visión estratégica podrán lanzar nuevos productos con mayor velocidad, construir alianzas más sólidas y operar sobre infraestructuras preparadas para escalar regionalmente. En ese contexto, soluciones como Open Core permiten pasar de una visión reactiva de Open Finance a lógica más escalable, operativa y preparada para competir.