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Gran parte de los comercios en Chile cuenta con al menos un adquirente (entidad financiera que les permite aceptar pagos con tarjetas, débito o prepago). Eso es lo que destaca el Banco Central (BC) en su último informe anual de sistemas de pago que presentó este miércoles, donde reveló que actualmente el 72% de las empresas que pertenecen a los rubros del comercio, transporte, hoteles y restaurantes en el país cuenta con los servicios de al menos un adquirente y por lo tanto acepta pagos con tarjetas, lo que significa un incremento de 49 puntos porcentuales versus 2015, cuando alcanzaban solo al 23%.
Este importante aumento ha ocurrido de la mano de la mayor oferta de adquirentes que hay disponible en el mercado, tras el paso al modelo de 4 partes y el fin del monopolio de Transbank en 2021. Según el registro de operadores que lleva la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), actualmente hay diez adquirentes inscritos. Cinco de ellos pertenecen a bancos particulares: Getnet de Santander, Klap de Itaú, Banchile Pagos de Banco de Chile, Bci Pagos y Compraquí de BancoEstado.
Los adquirentes restantes son Transbank, que es una Sociedad de Apoyo al Giro de propiedad de los bancos; y empresas no bancarias: Mercado Pago, Kushki, Baaskit Pagos y SumUp. Además, el BC destacó que “hay un número relevante de Proveedores de Servicios de Procesamiento de Pagos (PSP) que ofrecen servicios similares”.
Bajo este escenario, el BC explicó que del total de los comercios que han contratado servicios de adquirencia, un 80% lo ha hecho solo con una empresa y un 17% con dos. Mientras que unos pocos comercios han contratado los servicios de tres o más adquirentes. “La contratación de más de un proveedor para un mismo servicio puede estar relacionada con la heterogeneidad en las tarifas que enfrentan los comercios, lo que puede llevar, por ejemplo, a preferir a un adquirente para transacciones de montos bajos y a otro para transacciones de montos más elevados”, detalló el ente rector.
PAGOS DIGITALES
La mayor oferta de servicios de adquirencia también ha estado acompañada de nuevos participantes en el mundo de los pagos digitales, que cada vez son más relevantes para los chilenos.
Así, según el documento del BC, en los doce meses terminados en marzo de 2026 se realizaron más de 7.700 millones de estos pagos. Eso significa que cada persona mayor de 15 años realizó 435 pagos digitales promedio en un año móvil, un alza de 15% respecto del informe anterior.
En el desglose de ellos, las tarjetas de débito continúan liderando como el medio de pago más usado, con 263 transacciones por persona. Esto ocurre en gran parte gracias a la CuentaRUT de BancoEstado.
Pero las Transferencias Electrónicas de Fondos (TEF) registraron un mayor crecimiento, con un alza de 15%, con 79 transacciones por persona al año. Además, siguen siendo el medio de pago digital que concentra los mayores montos de transacciones. “Los pagos directos a través de TEF se utilizan crecientemente en transacciones cotidianas, aunque su uso como pago a comercios es limitado. Estos pagos concentran los mayores montos transados, y su valor promedio ha disminuido, lo que sugiere una utilización más frecuente para operaciones de menor valor. Aproximadamente el 10% de las transferencias interbancarias corresponde a pagos a comercios”, dijo el BC en el informe.
Por otro lado, el BC reveló que “las tarjetas de prepago mantienen un crecimiento elevado, desde una base comparativamente baja. Durante el último año se realizaron 577 millones de transacciones con estos instrumentos, más del doble que en el período anterior”. Además, el instituto emisor destacó que las tarjetas de prepago ya representan el 8% de los pagos digitales, más del doble que el año anterior.
En tanto, los montos hechos mediante transferencias electrónicas promediaron $183 mil en el último año finalizado en marzo de 2026. Con tarjetas de crédito, el monto promedio fue de $48 mil, mientras que con prepago promedió $47 mil. Por su parte, en débito llegó a $15 mil. “En lo más reciente, el 77% del consumo de los hogares se paga utilizando una tarjeta. Esto se ve facilitado porque en la actualidad los comercios tienen acceso a una oferta amplia de servicios de adquirencia, y el 72% de las empresas del rubro comercio cuentan con los servicios de al menos un adquirente”, señaló el BC en el reporte.
EFECTIVO A LA BAJA
Como contraparte, el BC explicó que a medida que se han ido expandiendo los pagos digitales se ha reducido el uso transaccional del efectivo, pero de todas maneras “mantiene un papel relevante en determinados segmentos”.
Al respecto, el informe detalló que “los retiros de dinero a través de cajeros automáticos sirven de aproximación para el cálculo de la demanda por efectivo para fines transaccionales. En esa línea, en una comparación internacional, controlando por PIB, se observa una evolución generalizada hacia un menor uso del efectivo entre los años 2019 y 2024. Chile no es ajeno a esa tendencia, registrando una disminución de los retiros en efectivo desde 14,6% del PIB en 2019 a 6,1% en 2025, una de las mayores de los países de la muestra”.
Sin embargo, el instituto emisor afirma que Chile “mantiene distancia de los países con menor uso transaccional de efectivo, situándose en una posición intermedia de la distribución”.
En paralelo, el BC explicó que el efectivo sigue siendo usado con mayor frecuencia en regiones, ferias, transporte público y transacciones inferiores a $10 mil. Además, es un medio de respaldo cuando otros instrumentos no están disponibles. “Esto resalta la importancia de preservar una red de distribución de efectivo adecuada”, puntualizó el BC.
FRAUDES AL ALZA
Pero tal como ha aumentado el uso de medios de pago digitales, también se ha incrementado el fraude con estos medios de pago. “La tasa de fraude, durante el primer semestre de 2026, ha subido en comparación con el año anterior. Con la excepción del fraude por giros en cajeros automáticos, se identifican incrementos respecto de los demás instrumentos de pago desde el segundo semestre de 2024. Lo anterior hace necesario redoblar esfuerzos para reducirlos, tanto mediante ajustes al marco regulatorio como a través de acciones de los proveedores de medios de pago”, dijo el BC.
Asimismo, detalló que “las denuncias por fraude con medios de pago digitales aumentan tanto en monto como en porcentaje de las transacciones totales. Considerando únicamente a los bancos, durante el primer semestre de este año aumentó el número de denuncias por fraude respecto del mismo período del año pasado, llegando los montos involucrados a los US$98 millones. Lo anterior implica que el 0,06% del monto transado con todos los medios de pago digitales fue denunciado como fraudulento. Esta cifra está aumentando desde el segundo semestre de 2024, y es superior a la observada a inicios de 2022, período desde el cual está disponible esta información”.
El BC dijo que la tasa de fraude aumentó en las tarjetas de débito, de 0,04% en el primer semestre de 2025 a 0,07% en el primer semestre de 2026, esto “incide en el nivel de tasa a nivel agregado, considerando la relevancia que tienen estos pagos”. Pero es mayor en las tarjetas de crédito. El 0,14% de los montos transados con tarjetas de crédito fue denunciado como fraudulento. “A su vez, la tasa de fraude con TEF disminuye de 0,04 a 0,03%, mientras que la tasa de fraude de giros en cajeros automáticos se ha mantenido en 0,02% en los últimos semestres, muy por debajo de los niveles alcanzados en el primer semestre de 2024”, puntualiza el documento.