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La mayor brecha financiera de los chilenos no está en el acceso al crédito ni en el manejo del presupuesto, sino en la tranquilidad financiera.
El primer Índice de Bienestar Financiero de Experian reveló que, mientras el control financiero alcanzó 61,7 puntos, la percepción de seguridad económica obtuvo el 46,9, la calificación más baja de toda la medición.
Este resultado refleja que, aunque las personas han incorporado mejores hábitos para administrar su dinero, todavía enfrentan incertidumbre respecto de su futuro financiero.
El estudio, elaborado a partir de una encuesta aplicada a 1.000 personas mayores de 18 años en todo el país, entregó un puntaje general de 56 puntos sobre 100, ubicando a Chile en un nivel moderado de bienestar financiero.
La medición evaluó cuatro dimensiones: control financiero, resiliencia financiera, capacidad para cumplir metas y tranquilidad financiera, siendo esta última la única que quedó bajo el umbral de los 50 puntos.
Además, el informe identificó una fuerte carga emocional asociada a las finanzas personales. El indicador de ansiedad por dinero obtuvo apenas 29,1 puntos y dos de cada tres chilenos afirmaron sentir preocupación por su situación económica, pese a que la mayoría declara mantener hábitos financieros responsables.
"Nadie sabe qué es lo que pasa mañana y en Chile tenemos ese concepto de que cada uno se tiene que hacer cargo de sí mismo, de la pensión, de la salud, entonces está ese susto de 'tengo que prepararme para mi futuro y tengo que ahorrar para mi futuro'", explicó Richard Kosche, Product & Go To Market Manager de Experian, en conversación con Chócale.
El conocimiento financiero no es la principal brecha
El Estudio de Bienestar Financiero mostró que los chilenos obtuvieron sus mejores resultados en la dimensión de control financiero, con 61,7 puntos. Esto se refleja en que la mayoría mantiene hábitos como comparar créditos antes de endeudarse, registrar sus gastos, separar parte de sus ingresos para ahorrar y consumir información relacionada con finanzas personales.
Entre los indicadores mejor evaluados destacó la comparación de créditos por menor costo, que alcanzó 76,9 puntos, seguida por el registro de gastos (67,5) y el hábito de ahorrar apenas se reciben los ingresos (63,6). En contraste, el indicador de dinero disponible al finalizar el mes llegó solo a 41,7 puntos, evidenciando que muchos hogares continúan enfrentando presupuestos ajustados.
Para Kosche, estos resultados muestran que los chilenos conocen cada vez mejor el funcionamiento del sistema financiero y desmitifican la idea de que las personas utilizan el crédito sin comprender cómo funciona.
"Las personas lo administran bien y tienen claro cómo operan —los créditos—. Entonces, ¿cuál es la oportunidad de eso? Es pasar de este estado más básico de conocimiento de los productos financieros a realmente sacarle partido a cada instrumento financiero per se", afirmó.
Así, sostuvo que el desafío ya no pasa únicamente por enseñar conceptos básicos, sino por ayudar a las personas a utilizar estratégicamente cada producto financiero. Como ejemplo, mencionó que muchas personas desconocen que mantener cupos elevados en tarjetas de crédito puede reducir su capacidad para acceder posteriormente a otros financiamientos, aun cuando esos cupos no estén utilizados.
Ahorro sigue siendo prioridad
Otro de los hallazgos del estudio fue la importancia que los chilenos le siguen otorgando al ahorro. Según la medición, Chile lideró entre los mercados analizados en la diversidad de objetivos para ahorrar, donde las emergencias ocuparon el primer lugar, seguidas por la jubilación, la inversión o emprendimientos, la educación y la compra de bienes.
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